20 junio, 2017

La momia


Título: La momia
Título original: The mummy
Director: Alex Kurtzman
Género: Fantasía, aventura, terror


¿Sabéis de esas películas que, al verlas, no te planteas nada pero cuando acaba y empiezas a darle vueltas más cuenta te das de lo bazofia que es? Pues eso me ha pasado con La momia, que consiguió entretenerme en el cine pero ha hecho que hasta me mosquee lo mala que es en comparación de La Momia de 1999.


Empezaré por lo que más me mosquea de toda la película: el protagonista. Tom Cruise interpreta a Nick Morton, una especie de ladrón - soldado con aires de sobrado y prácticamente estúpido que, en su completa estupidez, desata la maldición de la momia. Pero lo que mosquea de este personaje no es su estupidez en sí, es que encima es el héroe de la película sin dejar de ser un completo imbécil que solo sirve para lo que sirve: la acción en sí. Eso sí, intentan sin conseguirlo que nos creamos que va cambiando conforme pasa la película, pero la imagen que te queda de él sigue siendo prácticamente la misma, solo que quizás un poco menos tonto.


Pero, lo que más me toca la moral, es su relación con Jenny Halsey (Annabelle Wallis), una mujer inteligentisima que se podría sacar las castañas del fuego perfectamente ella sola pero durante toda la película queda como la princesa que debe ser rescatada por su caballero: el estúpido redomado de Nick Morton, que no está en ningún momento a su altura.

Y en esta parte haré un pequeño paréntesis, sobre una escena sin sentido entre estos dos que era totalmente innecesaria. Más o menos al principio de la película, Jenny se levanta para coger una cosa y se le ve la barriga. Y no puede faltar un plano de su barriga y la cara de Nick mirando y suspirando cual burro en celo. Porque, obviamente, no hay nada más sexualmente excitante que un ombligo tostado por el sol del desierto y, no sé, el personaje debe de tener algún tipo de fetiche con esta parte del cuerpo.


Sobre este aspecto mira, prefiero hasta obviar la conversación Nick Morton con su amigo Chris Vail (Jake Johnson) que, por cierto, acaba de morirse pero le está comentando desde el otro lado lo buena que está Jenny. Porque, obviamente, es necesario dedicar parte de nuestro precioso tiempo en el inframundo en eso, en vez de ir directamente a lo que importa. Que si, que intenta ir de gracioso, pero mira, que resulta más cansino que su personaje en New Girl.

Volviendo a la relación entre Jenny y Nick, durante toda la película el protagonista se pasa salvando a la chica de los peligros que trae la momia. Y, de esta forma, Jenny queda prácticamente como una inútil cuando es un personaje mucho mejor que el propio protagonista. Y claro, solo falta llegar al final, cuando el "héroe" la revive de entre los muertos, para que ya digas: oye, que por mucho que vaya de salvador no nos va a caer mejor.


Que por cierto, el final es de lo menos creíble que podrían haber hecho. Nick queda como el salvador supremo, un héroe que lucha contra el mal en si y consigue controlar el poder de la vida y la muerte. Y llegan los créditos finales, mientras tu piensas en por qué le dan tanto poder a alguien tan estúpido que ni parecía tener la suficiente fuerza de voluntad para aguantar algo como eso.

Pero esta no es la única parte incoherente de la película que hace que no te la creas nada. Ya en el principio notas que algo falla, cuando su amigo Chris empieza a ponerse enfermo hasta morir. ¿Me estáis diciendo en serio que nadie nota que le está cambiando la cara y se está tumbando porque se encuentra mal? ¡Por favor, si vais todos en una avioneta donde os tenéis que ver las caras sí o sí y se supone que es el mejor amigo del protagonista!


Pero bueno, pasemos ahora a "los malos" de la película que, curiosamente, me han caido mejor. Por un lado está la momia, Ahmanet (Sofia Boutella) que, en mi opinión, es el mejor personaje de la película. No solo es la que más historia tiene detrás, de la que más conoces su vida anterior, sino que hay ocasiones donde hasta te da pena que lo pase mal. Vamos, que intentan pintarla como encarnación del mal pero el resto de personajes son tan horrendos que solo queda hypear a la mala.

El problema es que Ahmanet está empeñada en traer a la vida a Seth, el dios del caos, y eso al final es lo que hace que no consiga cumplir su venganza. Que sí, que se lo debes... pero tía, podías haber gobernado el mundo tu solita y te habría ido mucho mejor. Además, hay un momento donde dice que cuando eso ocurra "será suya"... vamos, que hasta a la mala malísima la pintan de princesa que necesita a un hombre en su vida para que funcionen sus planes...



El otro "malo" es el doctor Henry Jekyll (Russell Crowe), totalmente desaprovechado y al que, como a casi todos los personajes, le acabas pillando tirria. No explican casi nada de él con la idea de que saldrá en otras películas, pero así consiguen que sea un personaje a medias, una especie de malo intermedio al que hay que enfrentarse antes de llegar al final boss.


Otra cosa que hay que destacar son los efectos especiales, pero para mal. Mientras algunos momentos quedan muy bien hechos, y Ahmanet está bien caracterizada, otros son muy muy cutres. Tan cutres que parece que no hayan tenido dinero suficiente para pagar unos buenos efectos especiales.

Y así, con este cúmulo de cosas, se consigue una película nada creíble que nada se parece a la de 1999 y supone una mancha enorme para Universal. Sin duda, un comienzo catastrófico para toda la colección de películas de monstruos que piensan sacar.