Título: El niño y el mundo
Título original: O menino e o mundo
Director: Ale Abreu
Año: 2016
Género: animación, aventura, drama




Que El niño y el mundo es una obra de arte no se puede negar. Pero una cosa es admirar su calidad artística y otra que te guste. Y eso es lo que me ha pasado. Sin poder tildarla de mala, el film me ha resultado un tanto aburrido.

La historia de ese niño que, en busca de su padre, descubre lo jodido que está el mundo me parece original y necesaria. Pero, aunque a nivel técnico no tengo ninguna queja, algo me falla en la narrativa.

Quizás sea el tener que pasar más de una hora viendo una película sin diálogo. Esto, aunque es imprescindible para el tono de la historia, también juega en su contra, porque si desconectamos del film (cosa que es probable que pase) descubriremos que al volver nos hemos perdido por completo.

La falta de diálogo se acompaña con saltos en el tiempo que pueden descuadrar al espectador, sobre todo si no está totalmente atento a la historia. El niño y el mundo es un film que necesita mucha atención, por lo que no es buena idea ponerla a la hora de la siesta.


A favor de El niño y el mundo juega un nivel técnico y visual muy bueno. La forma de animación recuerda precisamente al modo de dibujar de los más pequeños, lo que ayuda a hacernos entender que lo que estamos viendo es el mundo desde los ojos de un niño.

La forma de mezclar los colores es fantástica, y también el modo de usar la música como hilo conductor de una historia sin diálogo. Sin duda, todo esto es digno de alabanza, pero eso no quita que te pueda llegar a aburrir un poco.

A pesar de su trasfondo social, la película me ha dejado un tanto fría. Es tan arriesgada que es normal que te aburra o que te encante, sin término medio.

Entrada escrita por Isabel Robleda (@Claraformo)

No me cansaré de decir que El cuento de la criada es un serión se mire por donde se mire. La historia de June (Elisabeth Moss) y sus compañeras ya conseguía ponerse en su primera temporada como una de las series del momento, pero es que con esta segunda el listón sube aún más.


Aunque hay importantes avances en la trama, realmente esta temporada trata la historia de una forma diferente. Mientras en la primera se pasaba de ese avance de mujeres resignadas a furiosas, en esta se centra en la maternidad, en todo lo que se puede llegar a hacer por un hijo. Y esto da mucho juego al drama.


Quizás se echa de menos ese "levántate y lucha" tan potente que había en los primeros capítulos, pero esto no significa que los personajes se hayan amedrentado, porque la rabia y la lucha están más que patentes... Lo único es que se ha aprovechado para contar otras historias y fortalecer las relaciones entre todos los personajes de Gilead.

Uno de los personajes que más me llama la atención es la Tía Lydia (Ann Down). Ese personaje odioso a más no poder del que se podría hacer un análisis completo de cómo juega psicológicamente con las criadas para que sean sumisas y acepten su destino.


También destaca el papel de Serena (Yvonne Steahovski), uno de esos personajes por los que se siente odio y pena a partes iguales. En esta temporada se ha visto más que nunca cómo es la contraposición de June, lo que las une más de lo que admitirían.

Sin duda, esta segunda continuación muestra que todavía queda mucho por contar de El cuento de la criada. Unos capítulos que están a la altura de las expectativa y nos dejan con ganas de más.

Entrada escrita por Isabel Robleda (@Claraformo)

Poca confianza tenía en la nueva versión de Sabrina. Cuando coges un icono de la infancia de mucha gente, y lo transformas en algo diferente a lo que están acostumbrados, corres el riesgo de que el resultado sea un fracaso estrepitoso. Eso sí, también puede ser todo un acierto.



Esto ocurre sin duda con Las escalofriantes aventuras de Sabrina, una serie que no era lo que me esperaba, pero que supera las expectativas con creces. 

Si todavía no le has dado una oportunidad, ¡estas 5 razones te harán cambiar de opinión!

1. La ambientación

Una de las mejores cosas de Las escalofriantes aventuras de Sabrina es que rompe con todo lo que teníamos preestablecido sobre esta bruja adolescente, que ahora interpreta Kiernan Shipka. Esto se consigue sobre todo gracias a una ambientación que cuida todos los detalles para meternos de lleno en la historia.

El uso de los colores, los escenarios, la ropa... Cada escena está cuidada con mucho mimo para que el resultado sea esa sensación de noche de Halloween constante que acompaña a la nueva Sabrina.


Aunque mucha gente se ha quejado del uso que hacen del desenfoque, y es cierto que se abusa de él, tampoco se puede negar todo el efecto que consigue causar en el espectador. También es un factor importante para cuidar esa atmósfera tan característica.

2. Mantiene la esencia original

Sabrina ya no es Sabrina, pero sigue siendo Sabrina. Redundante, pero cierto. Ni el carácter de los personajes es igual ni las aventuras son las mismas, pero de alguna forma se ha conseguido mantener la esencia de sus antecesoras.


En cuanto pasan varios capítulos te das cuenta de cuál es el ritmo de la serie, con una trama principal y aventuras de por medio que sirven para que lleguemos al esperado desenlace. Además, hay muchos factores que nos recuerdan cosas que ya habíamos olvidado, sobre todo relacionadas con la serie de animación.

3. Sus mensajes sociales

Las escalofriantes aventuras de Sabrina muestra claramente lo mucho que ha cambiado la sociedad, y eso se nota en cada capítulo. Hay diálogos cargados de pequeños matices sociales, sobre todo en lo relacionado al feminismo, que me alegra que se incluyan en una serie dirigida al público adolescente.


Incluso Sabrina abre con sus amigas su propio colectivo feminista dentro de la escuela, para luchar contra esas opresiones obsoletas que afectan a su mundo humano. En ningún momento se dice claramente que sea un colectivo feminista, pero no se puede negar lo evidente.

Y es que la serie está llena de personajes fuertes y poderosos que luchan contra lo preestablecido, aunque cada uno lo haga a su manera. 

4. SUSIE

Relacionado con el punto anterior, hay que hablar de Susie (Lachlan Watson). Sin duda, un personaje secundario que llama la atención y con el que se empatiza muy bien. Pero sobre todo es muy importante la evolución que tiene a lo largo de la temporada.

Susie es un personaje cuyo género no entra dentro de los cánones que tenemos preestablecidos, y de esto nos damos cuenta en los pequeños detalles, hasta que empieza a ser más notable conforme avanza la temporada.

Al principio vemos cómo se meten con Susie por no ser femenina, pero la serie hace una evolución muy sutil de la línea del personaje hasta llegar al punto en el que le hablan en masculino y no parece importarle. 

Aunque no queda claro si es género fluido o trans, Susie es un personaje muy importante por toda la visibilidad que da hacia los géneros no binarios, y sobre todo por la forma tan sencilla con la que tratan todo el proceso que está empezando a vivir el personaje.

5. ¡Alabado sea Satán!

Si todo esto no fuera suficiente, nos encontramos con una serie con un humor ácido que resulta muy llamativo. Las escalofriantes aventuras de Sabrina crea su propio mundo, y no duda en combinar lo sangriento y lo macabro con diálogos que rozan la parodia.

La serie lleva toda la situación que está viviendo Sabrina Spellman hasta el extremo, haciendo que veamos el aquelarre como un grupo ultra religioso y cerrado que hasta habla de forma diferente a los humanos.

El lenguaje usado por las brujas y los hechiceros, lleno de frases como "alabado sea Satán" o "la ostia negra", es la mejor forma de explicar todo ese mundo tan icónico que ha empezado a crear la serie.


¿Habéis visto ya Las escalofriantes aventuras de Sabrina? ¿Qué os ha parecido?


Entrada escrita por Isabel Robleda (@Claraformo)

Título: Historias de una indecisa
Título original: L'Embarras Du Choix
Año: 2017
Director: Eric Lavaine
Género: comedia




Hay películas tan aburridas que son capaces de hacerte creer que dos horas de viaje en tren se han convertido en cuatro. Eso ocurre con Historias de una indecisa, una película que de gracioso sólo tiene el nombre.

Juliette (Alexandra Lamy) tiene el mismo problema que su madre: es incapaz de tomar una decisión. Por eso lleva años dejando que su padre y sus amigas se encarguen de tomar decisiones por ella. El problema viene cuando dos chicos aparecen en su vida y tiene que decidir con cuál quedarse.


Hay tantas cosas que decir de este film que no sé por donde empezar. Por un lado está la premisa de la película, el que ella sea una indecisa. Realmente no se generan momentos graciosos por sus dudas, e incluso hay momentos que ni notas que tiene problemas para tomar decisiones. Si querían jugar con esto, que lo hubiesen hecho bien. Una comedia exagerada hubiese venido muy bien para el tema en cuestión, pero en cambio se queda a medias y no llega ni a ser una buena historia.

A esto se le añade una protagonista insulsa y aburrida. Y sí, esta claro que influye su problema para no tomar decisiones, pero eso no significa que no puedas crear un personaje al que se le pille cariño. Juliette es aburrida, y parece una niña pequeña en un cuerpo de 40 años que ni piensa en el daño que causa a la gente que le rodea.


Lo peor del film es que se sustente en que ella no sabe tomar decisiones, y que encima tenga un final previsible y aburrido. Podría haber sido una historia con mucha más chicha, que fuese mala pero que por lo menos te echases unas risas. Incluso se podrá haber tocado el tema del poliamor, y en cambio la oportunidad pasa de largo.

Vamos, que podría haber sido una comedia de verdad pero se queda en una historia que ni sirve para entretenerte dos horas.

Entrada escrita por Isabel Robleda (@Claraformo)