13 febrero, 2017

5 razones para ver Santa Clarita Diet


Admito que no esperaba que Santa Clarita Diet me fuese a gustar tanto. No me convencía ni el nombre ni la historia. Las promos de Drew Barrimore comiéndose dedos como si fuesen patatas fritas tampoco me llamaban en exceso, pero al final acabé por darle una oportunidad. Y oye, ha merecido la pena.

Supongo que a algún otro le habrá pasado lo mismo y los anuncios de esta serie pasarán sin pena ni gloria. Por este motivo os dejo 5 razones para ver Santa Clarita Diet, porque sin duda merece una oportunidad. Además, sólo son diez capítulos de menos de media hora cada uno por lo que, antes de darte cuenta, tú también te habrás enganchado hasta el final.

1. No es la típica historia de zombies

Desde el capítulo uno podemos notar que poco se parece Sheila (Drew Barrimore) a los zombies que aparecen en The Walking Dead. En este sentido recuerda un poco a Memorias de un zombie adolescente, ya que le protagonista no ha perdido sus sentimientos, aunque sí parte de su humanidad.

Pocas veces convertirse en zombie parece algo divertido, pero Santa Clarita Diet consigue que amemos a estos extraños no muertos que conviven entre nosotros y nos ven como parte de su dieta.

2. El tipo de humor

Santa Clarita Diet se toma la muerte y el canibalismo con humor. En este punto recuerda a Bienvenidos a Zombieland, pero si hubiese estado hecha desde el punto de vista de los muertos vivientes. El tipo de humor es muy brusco y chabacano, pero tremendamente inteligente. La serie juega con la parodia y lo absurdo todo el rato, riéndose del estilo de vida californiano, compuesto de familias perfectas con vidas perfectas.

No sabría decir con qué escena quedarme porque, cuando ya crees que lo has visto todo, la serie te sorprende con una nueva joyita desternillante. Santa Clarita Diet es tan absurda que se vuelve poco previsible.

3. El uso del gore

Se podría pensar que, aunque es una serie de zombies, al ser una comedia hay poco gore. Y esto es todo un error, porque Santa Clarita Diet no duda en usar el propio gore para hacer humor. Desde vómitos hasta sangre por doquier, la serie hace que el canibalismo parezca menos crudo.

Al igual que ocurre con el humor, hay escenas de gore gratuitas que tampoco te esperas. Esta mezcla entre el humor y el gore es lo que hace tan cómica y única a Santa Clarita Diet.

4. El elenco de actores

Drew Barrimore es la gran estrella, consiguiendo que Sheila nos caiga bien desde el principio. Pero su trabajo no hace sombra al del resto de actores, que se convierten en piezas fundamentales en la serie. Incluso los personajes más secundarios tienen su importancia en la serie. 


Para empezar nos encontramos con un genial Timothy Olyphant como Joel, el marido de Sheila. Su papel es tan importante que sin el la serie perdería gran parte de su gracia. También destaca la hija de ambos, Abby (Liv Hewson) y su vecino Eric (Skyler Gisondo). Estos tres tienen papeles imprescindibles porque sus vidas cambian radicalmente tras la transformación de Sheila. Y a los tres se les coge tanto cariño o más que a la protagonista. Todos hemos querido ser un poco Abby en algún momento.

5. La relación entre Sheila y Joel

Esta pareja es lo mejor de toda la serie. Recuerdan un poco a los Dumphy de Modern Family (en español hasta Joel tiene la misma voz que Phil), pero a la vez son totalmente diferentes. Son Batman y Robin (o Batman y Alfred, como dice Joel). Sheila pone el gore y Joel la comedia. La personificación de lo que es toda la serie en sí.


Siendo una serie tan corta es difícil explayarse sin contar de más. Lo mejor es darle una oportunidad a Santa Clarita Diet y caer rendido a sus encantos.  Sin duda, las ganas de ver la segunda temporada van en aumento.