03 febrero, 2015

El libro de la vida


Título: El libro de la vida
Título original: The Book of Life
Año: 2014
Director: Jorge R. Gutierrez
Géneros: fantasía, romance, familia, aventura, animación
Puntuación:


No sabía qué esperar realmente de El libro de la vida. Admito que, al ver el trailer, su ambiente colorido y su estilo de animación me atraía como una polilla hacia la luz. Tan fuerte era la atracción que la he acabado viendo antes de que se estrene en España. No puedo evitarlo, las películas de animación son mi perdición.

La historia es sencilla. En un pequeño pueblo de México dos amigos pelean por el amor de su amada María; lo que no saben es que la decisión de la muchacha podría cambiar el destino del mundo de los muertos, donde dos dioses aburridos deciden hacer una apuesta sobre quién conseguirá ganar el corazón de la chica. El ganador se quedará con el reino de los recordados, mientras que el perdedor gobernará en el reino de los olvidados, un lugar triste y deprimente donde viven los muertos que han sido olvidados por los vivos.

En el ojo del huracán se encuentran Joaquín, el elegido por Xibalba, destinado a convertirse en el héroe del pueblo, y Manolo, un joven que sueña con ser músico pero al que su padre obliga a torear. Ambos competirán por el amor de su amada, pero Xibalba es un tramposo y no dudará en intervenir para que Joaquín gane, aunque eso suponga la muerte de Manolo.


Una de las cosas más destacables de la película es su estilo de animación, colorido y festivo, tal y como se celebra en el día de los muertos mexicano. Casi parece que la imaginación de los guionistas no tiene fin, ya que nos encontramos con tres mundos en una misma historia: el mundo real, donde una joven guía de museo cuenta la historia a unos revoltosos estudiantes, el pueblo de San Ángeles, supuestamente el centro del universo, y el mundo de los muertos, que se divide en tres partes más. La música, aunque sencilla, consigue su propósito de no pasar inadvertida, usando sobre todo versiones de canciones actuales pero con un toque propio, como si fuesen cantadas por mariachis.

No es un peliculón ni mucho menos, es una película infantil. Y lo que es más, no es la típica película para niños con momentos que sólo un adulto puede entender, sino que va dirigida totalmente a los pequeños de la familia. Por eso nos encontramos con chistes chorras, de esos que a los niños les encantan pero que no llegan a satisfacer la mentalidad de la mayoría de los adultos.


Pero en mi opinión, eso no es lo importante de esta película. Tampoco lo es la animación, ni siquiera la música. Es los pequeños mensajes que transmite que, de una manera u otra, se guardan en la mente del pequeño infante. Desde el primer momento nos damos cuenta de que la película es antitaurina, por mucho de que Manolo sea torero, y la defensa de los animales es constante. También nos encontramos con que María es una joven que destaca en un pueblo de mentalidad cerrada, que sabe dirigirse a sí misma, que no es la típica princesita de los cuentos infantiles; Aparecen ideas nada sutiles que deberían estar más a menudo en películas infantiles, como que una mujer no está para cocinar y complacer al hombre.

Además, trata desde un punto de vista muy cercano a la muerte, haciendo que los niños traten con ella sin el miedo al que nos han educado, sino como un estado más, unido más de lo que pensamos con la vida.

Una historia que aconsejo totalmente a los que tengan algún pequeño en la familia, ya que la película no les divertirá simplemente, sino que inconscientemente les estará educando en valores totalmente necesarios. El resto de películas de animación deberían seguir su ejemplo en este sentido.


2 comentarios:

  1. No conocía esta peli, pero tiene buena pinta y promete ser muy interesante. Además, me gusta mucho la estética.

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    1. La estética es preciosa. Sobre todo la parte del mundo de los muertos :)

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