09 diciembre, 2015

Dexter

ESTA ENTRADA CONTIENE SPOILERS

Que Dexter es uno de los psicópatas más conocidos de la televisión es algo que todo el mundo sabe. Con la cantidad de series que hay ahora mismo en antena, hay que admitir que muchas veces da pereza empezar a ver una serie que lleva varios años fuera del marco televisivo. Pero aun así, cuando me aburro, me gusta ver alguna de estas 'pendientes'. Y entonces viene el problema: no puedo dejar de verla hasta que la acabo del todo. Y eso me pasó con Dexter, que en pocas semanas me tragué sus ocho temporadas de golpe. 

El principio es más que decente, con un Dexter (Michael C. Hall) cuyo interés por el mundo que le rodea es cero pero que ha aprendido a ocultarse dentro de la sociedad. Este es el principal enganche de la serie, un antihéroe que busca hacer las cosas a su manera para satisfacer su propia necesidad, no por hacer un bien a la humanidad. El problema es que poco a poco, con el paso de las temporadas, este personajón que derrocha carácter y estilo empieza a descafeinarse.

Las mayores culpables, en mi opinión, de este refinamiento, son su hermana Debra (Jennifer Carpenter), que en algunos puntos resulta insoportable, y su pareja Rita (Julie Benz). Ambas lo van volviendo poco a poco humano, y eso hace perder gracia a la serie.



Pero los guionistas, viendo esta lenta degradación del guión, nos pegan el batacazo a mitad de serie con un genial desenlace de temporada que nos hace quedarnos enganchados de nuevo: la inesperada muerte de Rita. Sí, Dexter se vuelve más humano, pero hasta consiguen que nos guste esta nueva faceta.

Se podría decir que a partir de aquí Dexter deja de ser un psicópata de libro para convertirse en un ser que camina entre la humanidad y la psicopatía. Particularmente, me hubiese gustado que se mantuviesen en el perfil de principio, pero es común en las series que los personajes acaben por evolucionar con el paso del tiempo.

Como decía, después de este gran suceso se espera que la serie vuelva un poco a sus inicios, y en un principio lo hace, con esa temporada donde aparece por primera y última vez Lumen (Julia Stiles), pero luego vuelve a desinflarse poco a poco, como augurando su final.

Esto no significa que las temporadas siguientes no sean interesantes. El hilo argumental sigue siendo muy bueno, con personajes como El Asesino del Juicio Final, pero son las tramas secundarias las que fallan. Empiezan a salir historias que nunca llegan a finalizarse, como el supuesto amor de Debra por su hermano, y otras que lo que hacen es cansar. Aunque sigue manteniendo un nivel alto en general.

El problema viene básicamente en la última temporada. Se ve que los guionistas se ponen de acuerdo para estropear toda una serie en poco más de un capítulo. Vale, empieza con un nivel bajo, pero en cada capítulo va haciéndose más y más interesante, haciendo que esperes con ansias ese colofón final. Pero no, el resultado te deja con la miel en los labios y con ganas de matar a alguien a lo Dexter.


Y sí, no me equivoco al decir que el final de Dexter es uno de los peores que he visto -aunque la lista la sigue encabezando True Blood-. Repentino, simple y sin sentido. En serio guionistas, ¿tan complicado es satisfacer por una vez a los fans?

Así que sí, Dexter está muy bien, es entretenida y me mantuvo enganchada hasta el final. Pero con ese final te planteas si todo el viaje mereció la pena.


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