10 enero, 2016

De padres a hijas


Título: De padres a hijas
Título original: Fathers and Daughters
Año: 2015
Director: Gabriele Muccino
Género: Drama


Lo primero de todo, darle las gracias a la señora sentada detrás mía en el cine que literalmente comentó cada minuto de la película. Sacó su alma de comentarista, y también despertó mis instintos asesinos, pero gracias a ella no olvidaré esta película, que si no acabaría pronto en el baúl de los recuerdos, y tendré además una anécdota que contar.

De padres a hijas es la historia de Jake Davis (Russell Crowe), un famoso escritor, con su hija Katie (Kylie Rogers) tras la muerte de su madre. Paralelo a esto, nos encontramos con una Katie adulta (Amanda Seyfried), con graves traumas e incapaz de amar tras la estrecha relación que tuvo con su padre.

La verdad es que fui a verla porque me apetecía algo un tanto lacrimógeno y me pareció que la nueva película del director de En busca de la felicidad cumpliría mis expectativas a la perfección. Resultado: una cinta que intenta imitar en algunos aspectos a su predecesora con eso de 'buscar la felicidad 'pero que acaba siendo una sombra mediocre y totalmente carente de interés.

El argumento en sí no es que sea malo, cumple con lo tildado normalmente como 'drama', pero le falta chicha y sentimiento. La parte de Russell Crowe con su hija es lo que mejor está hecho, pero luego la historia paralela de su hija de mayor está menos desarrollada, sobre todo en su relación amorosa con Cameron (Aaron Paul). Lo único que se salva de esta parte es su trabajo de psicóloga con niños, los únicos momentos donde podremos ver a Octavia Spencer.

SPOILERS: Además de previsible, porque viendo el futuro de la hija ya sabemos que pasará con el padre, la película me rechinó por algún que otro comentario quizás un tanto tradicional. Por ejemplo, tras una película de un drama padre - hija que la última frase, esa que debería resumir la esencia de la película, sea 'los hombres pueden vivir sin amor, pero las mujeres no' pues... como que además no pega ni con cola como final, vamos.


La película se salva levemente por las actuaciones de Russell Crowe, que se mete de lleno en los ataques que sufre el escritor. En cambio, Amanda Seyfried simplemente cumple y Aaron Paul queda como un sosainas 'sin chicha ni limoná'. Los actores secundarios como Octavia Spencer o Quvenzhané Wallis brillan más que él. Eso sí, Kylie Rogers en su papel de Katie de pequeña no lo hace nada mal.

Pues eso, que si os apetece drama en mi opinión hay muchos más y mejores. Pero bueno, para gustos, colores.


2 comentarios:

  1. Y aunque parezca tonto, la razón más fuerte por la que veré está película será Aaron Paul ♥

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  2. Completamente de acuerdo contigo. Se te ha olvidado a Kruger, no es que sea buena actriz en general (al menos no me lo parece), pero es que aquí hace una mera caricatura. La historia de la Katie adulta chirría justamente en su historia con Paul. .. reconozco que no he visto breaking bad, pero es que no me ha llegado este chico... para nad, y es que esta parte no está bien desarrollada. Crowe está bien en algunos momentos, en otros me parece que se le va un poco por los gestos que hace un tanto infantiles por mucho que quiera a su hija, pero bueno bien es cierto que está in una niña de 6/8 años. Y la niña que decir de esa niña, a mi me ha ganado, más que todos!!! En general me ha decepcionado un poco, esperaba algo más.

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