14 junio, 2016

Zootropolis


Título: Zootrópolis
Título original: Zootopia
Año: 2016
Género: animación

¿Es Zootrópolis una de las mejores películas que ha hecho Disney? Sí, sin ninguna duda. ¿Deberían verla todos los niños - y adultos - para que su mensaje cale? Totalmente. Y es que lo que hace tan especial a esta película no es su humor, sus parodias ni la calidad de la animación. Lo importante aquí es el mensaje. Nos encontramos ante una maravillosa forma de retratar la diversidad, el racismo y la exclusión social a través de animales, demostrando la industria del famoso ratón que poco a poco empieza a interesarse en los temas verdaderamente importantes.

Zootrópolis narra la historia de Judy Hopps (Ginnifer Goodwin), una coneja de armas tomar que siempre ha querido ser policía, a pesar de que nunca ha habido ningún herbívoro como ella en las comisarías. Cuando finalmente se gradúa, marcha a Zootrópolis con la esperanza de demostrar su valía pero, en un trabajo copado por animales fuertes y de gran tamaño, nadie toma en serio a una pequeña coneja. Cuando empiezan a desaparecer misteriosamente algunos habitantes de la gran ciudad, Judy acaba encargándose de encontrar a uno de los desaparecidos para que sus compañeros - y sobre todo su jefe - empiecen a tratarla como una oficial de policía de verdad. Para ello, contará con la ayuda de Nick Wilde (Jason Bateman), un astuto zorro que se gana la vida como puede.

En un mundo donde herbívoros y depredadores viven en armonía, las desigualdades siguen siendo más que evidentes. Judy, por ser una coneja, parece destinada a cultivar zanahorias toda su vida y, aun cuando consigue graduarse como la primera coneja policía de la historia, nadie la toma en serio y su integración en el cuerpo policial es más una imagen de cara al público para demostrar cierta igualdad que algo real. Pero no sólo los conejos están infravalorados, también las ovejas y muchos otros herbívoros viven aguantando esta supuesta armonía, en una ciudad cuyo lema es que cada uno puede ser lo que quiera. Las desigualdades no sólo existen entre herbívoros y depredadores, también los zorros la sufren por ser considerados de poco fiar. Aquí se muestra por ejemplo como Judy, que ha convivido toda su vida con los prejuicios hacia los conejos, también tiene una concepción estereotipada de los zorros, llevando hasta un spray anti-zorros por seguridad.



Zootrópolis no es un drama, ni nada por el estilo. No deja de ser una comedia, plagada de pequeños mensajes y detalles, como lo contado anteriormente, que están presentes durante toda la película. Está tan bien hecha que consigue no sólo mostrar un mensaje tan profundo como el que tiene, sino que te lo pases bien durante sus casi dos horas de duración. Las parodias son constantes, los guiños están por todas partes y el mundo repleto de animales que Disney ha conseguido crear es una verdadera maravilla, encajado todo a la perfección. Desde una parodia a la lentitud de las administraciones hasta momentos sacados de El Padrino o de Breaking Bad, el humor de la película busca divertir tanto a niños como a adultos, y quizás más a estos últimos.



Quizás lo único que puedo criticar de Zootrópolis es que todo sucede con demasiada rapidez en algunas ocasiones. Es más, los diez primeros minutos de la película casi podrían haber sido una historia en sí. Lo que está claro es que se divide claramente en tres partes diferenciadas: su llegada a la policía, el caso de los mamíferos desaparecidos y lo que ocurre después.

Por lo demás, la película tiene un estilo de animación precioso y una banda sonora bastante pegadiza. Aun así, me explayo tanto en el argumento porque es lo que de verdad tiene chicha. Considero que es una de las mejores historias que ha contado Disney, tanto por su mensaje social como su calidad en sí. Quizás no es tan buena como Del revés, pero es imprescindible verla.


Me alegra que los niños de ahora vayan a crecer con películas como Zootrópolis, El libro de la vida, Frozen o Brave. Demuestra que las películas infantiles no se hacen sólo para entretener, sino para enseñar verdaderas lecciones de vida. 






Como podéis comprobar, ¡Los ídolos olvidados vuelve a la carga! Después de tanto tiempo desaparecida, ya era hora de volver a escribir y recuperar algo que me gusta tanto. Eso sí, van a haber ciertos cambios a partir de ahora - quién sabe, quizás hasta de nombre -, pero se irán haciendo poco a poco. Lo primero y más importante es que a partir de ahora habrá una nueva integrante en el blog y que, en muy poquito, podréis ver su nueva entrada. ¡Hasta la próxima, cinéfilos! 




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