27 diciembre, 2016

Entrevista a Clara Lousa (Clarilou)

"Te hablan del humor femenino, pero el humor es el mismo para todos"


Clara Lousa combina su carrera como Ingeniera de caminos con su otra gran pasión, Clarilou. Empezó subiendo fotos de los papeles en los que dibujaba, y a día de hoy sus viñetas son cada vez más virales en las redes sociales. Con un estilo muy personal, esta “experta en pintar la mona” también ha publicado Con tacones y a lo loco, donde nos saca más de una sonrisa con temas del día a día.

Foto cedida. Realizada por "Boquerón á Feira".



En otras entrevistas comentaste que empezaste un poco “de coña”, ¿cómo ha sido el éxito de Clarilou?
Al no tener expectativas y ocurrir de forma muy natural, porque yo no lo planeé, no llegas a tener un shock. No tuve un punto de inflexión, pero cuando echas la vista atrás es increíble, cómo no me había atrevido a soñarlo siquiera.

¿Cómo haces para compaginarlo con tus estudios de Ingeniería de Caminos?
Al principio lo llevaba muy bien, pero cuando me surgió lo del libro y me coincidió con otros proyectos tuve que dejarlo unos meses parado. Luego lo volví a retomar, y ahora estoy con el proyecto de fin de carrera.

¿Qué te gusta más, Clarilou o Ingeniería de Caminos?
Es un dilema, porque si no existiese Clarilou no existiría lo otro. Gracias a Clarilou he podido centrarme en mi carrera, porque era mi vía de escape, pero sin caminos tampoco existiría Clarilou. Son como dos partes de mi muy diferentes que se complementan, no podría elegir. Como dice mi primo, si no estuviese hasta el moño de la carrera no hubiese salido ese humor ácido.

¿La carrera hizo que saliese ese humor?
Fue el detonante. Es una carrera que te exige mucho y necesitas evadirte. Para no estudiar dibujaba en los folios.

¿Es buen momento para ser ilustrador?
Yo creo que sí, todo el mundo está más abierto. Puedes pensar que no porque hay mucha gente, demasiada competencia, pero yo creo que no es así. Todo el mundo está receptivo. Incluso las editoriales, si tienes apoyo en redes sociales, están mucho más abiertos a publicar cosas. Hay que aprovechar este momento.

Sobre todo han influido mucho las redes sociales.
Yo sin las redes sociales no estaría donde estoy.

¿Cuánto te dan de libertad cuando te piden un encargo?
Depende mucho del encargo y de cómo sea la empresa. Hay algunas que son más pautadas, te corrigen cosas, pero luego otras dan total libertad. En general te trazan un poco la línea de la temática.

¿Cuando tienes algún bloqueo, qué haces?
Antes me ponía a estudiar. El hecho de ponerte a estudiar hace que tu mente se active en otra parte. Y si no un paseo, una ducha larga o quedar con las amigas, despejar la mente. A veces te has bloqueado porque te empeñas en que salga, y no es la manera. Estás perdiendo el tiempo sentado, la única forma es descansar y poner la mente en otra parte.

¿Cómo es tu proceso creativo?
La mayoría de las viñetas que publico, y no son de encargo, están apuntadas en el móvil porque me vienen en el autobús, andando, de copas...  -y luego no entiendes la letra-. Ya cuando me apetece me pongo con ellas.

Hay otras que no, como cuando me indigno mucho. La viñeta del anuncio de Intimissimi la hice en el momento. Había quedado con una amiga en media hora y dije “esto lo tengo que subir ya porque tengo un cabreo...”. Algunas no están muy programadas.

¿Al subirlas piensas en la repercusión que pueden tener?
A veces pienso “esta viñeta lo va a petar” y... cri, cri, cri, cri. Luego otras no piensas cómo va a tener de acogida y de repente dices “dios mío”. Normalmente suele ser al revés, la que pienso que va a tener éxito, nada, y la que subo y pienso que igual no se identifica nadie tiene una avalancha.

Como mujer, ¿cómo es ser ilustradora?
Es un buen momento para dibujantes e ilustradores en general. Yo creo que se habrá avanzado cuando dejen de preguntarte, porque es algo que cae en todas las entrevistas. Te hablan del humor femenino, pero el humor es el mismo para todos.

Sobre la visibilidad, igual como tratamos temas femeninos, o somos más empáticas, las mujeres nos identificamos y tiene un poco más de viralidad.

Quizás es porque sois más críticas.

Puede ser. Lo hablé con una amiga, no hay ninguna figura masculina representando la cotidianidad. El problema es que a veces se confunde que, al ser un personaje femenino, está dirigido a mujeres. Hay temas que sí pero otros que no, que son de actualidad. La gente sólo se fija en que la protagonista que aparece es una mujer.

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