28 junio, 2017

Orange is the new black. Temporada 5



 ESTA ENTRADA CONTIENE SPOILERS

Empezaré diciendo que creo que esta es, sin duda, la temporada más floja de Orange is the new black. Esto no quita que siga siendo una serie genial, que siga manteniendo esa calidad que la identifica y ha hecho que tantas personas estemos enganchadas a la vida de todas estas mujeres, tanto dentro como fuera de la cárcel. Y, aunque hay capítulos que aburren, en general tampoco pienso ser muy hater con ella (eso lo dejo para las siguientes series que van a venir...).


El fallo de esta temporada ha sido la temática central. Creo que a todos nos dejó locos la escena final de la temporada anterior, pero ninguno se esperaba que todos los capítulos fuesen sobre el motín de Litchfield. Aunque esto ha permitido varios momentos muy tensos, y muy interesantes, también ha hecho que la temporada pierda cierta originalidad y no haya tantos cambios de guión de esos que dejan descuadrados a los espectadores.

Lo que sí ha permitido este motín es que se trate aun más los problemas diarios de las presas. Aunque Orange is the new black es una serie que, de por sí, tiene un gran mensaje social, diría que esta temporada es la que más lo ha tratado directamente. Quizás es porque hemos visto a las presas en acción, por lo que el mensaje social que se trataba en las temporadas anteriores se convierte en esta en un activismo directo.


Esto mismo ha permitido que conozcamos otra faceta de todas las presas. Por un lado están Taystee (Danielle Brooks) y sus amigas, intentando llegar a algún acuerdo y que se haga justicia por la muerte de Poussey (Samira Wiley), mientras que por otro están las presas que deciden pasar de todo y meterse en el búnker.  Y entre ellas un sinfín de historias, algunas muy entretenidas y otras pasables.


Aunque he echado en falta más escenas de esas que tocan la fibra sensible, tengo que decir que esta vez Piper (Taylor Schilling) ha conseguido caerme mejor. El capítulo que termina con su pedida de matrimonio a Alex (Laura Pepron) es bastante tierno y creo que nadie se lo esperaba.


Aun así, de esta temporada me quedo con la tensión vivida con Red (Kate Mulgrew) y la importancia que adquiere Linda Ferguson (Beth Dover), a la que sin duda han sabido dar un protagonismo que le faltaba en la temporada anterior. Me encantaría nombrar a todas, porque cada una aporta su granito indispensable para que Orange is the new black sea Orange is the new black, pero tampoco quiero alargarme en exceso.


De nuevo llegamos al final, donde queda claro el bajón que se ha dado en esta temporada. Acostumbradas a esos finales que te dejan con ganas de más y con la tensión en el cuerpo, en cambio este deja un poco frío. Hay que decir que en sí las escenas finales, cuando empiezan a sacar a las presas de la cárcel, sí crean esa tensión y revuelven el estómago, pero precisamente esos sentimientos se pierden el último momento, creando uno de los finales más descafeinados de toda la serie.


No hay comentarios:

Publicar un comentario