Stranger Things. Temporada 2


Pocas series actuales consiguen engancharme como lo hace Stranger Things. Quién sabe, quizás me pasa por no tener una criba a la hora de ver series y tragarme lo que sea, que al final me cuesta el doble concentrarme viendo algo. Pero Stranger Things lo ha conseguido, tanto en la primera temporada como en esta.

Así que sí, en general puedo decir que me ha gustado esta temporada. Stranger Things es una buena serie y, como tal, tenía que estar a la altura de la primera. Aun así, ciertos detalles hacen que sea una buena continuación pero que no llegue a su nivel. Y... aquí empieza el hateo.

Empezaré por el final, para así ya quitármelo de en medio. Para una temporada de tanta calidad como ha sido, en la que casi todos los capítulos te dejan con ganas de ver más, el final deja frío a cualquiera. Es un "todavía no hemos terminado" cutre, que no te da el subidón necesario para empezar con ánimos la temporada que se nos avecina.

Lo peor es que este final, junto a otros detalles de la temporada, parece indicar el destino de la serie. Parece una de esas segundas partes donde deciden imitar el patrón de la primera, ya que saben que les ha funcionado bien, pero añadiendo aún más de lo que ha gustado. Y por eso tenemos monstruos más grandes, una manada de demogorgons y más niñas con superpoderes. Quizás me equivoco, pero me huele que ese va a ser el patrón de la serie de aquí en adelante y eso puede ser un error, ya que se acabaría perdiendo la esencia misma de Stranger Things. ¿Cómo acabaría la serie entonces? ¿Con una super guerra con miles de monstruos contra todos los niños con poderes?

 Creo que se han intentado crear varias tramas secundarias que no terminan de cuajar del todo. Por un lado está la relación de Joyce (Winona Ryder), que se saca un poco de la chistera y que realmente no sirve más que para tener un personaje secundario relativamente útil que, en cuanto cumple su cometido, puedes prescindir de él.

Luego está también la especie de relación "padre -hija" entre Once (Millie Bobby Brown) y Jim (David Harbour) que se intenta formar. Y, sin entrar en si hace bien o mal Jim por su forma de tratar a Once, me parece de nuevo que está muy pillada por pinzas. De alguna forma, el final nos resulta tierno y nos convence Jim como padre para Once, pero no ha dado el tiempo suficiente como para que el espectador cuaje la relación que se ha formado entre ambos personajes.



Otra trama un tanto vacía es la de Dustin (Gaten Matarazzo) con uno de los perros demogorgon. Sí, como podéis notar no me termina de convencer el tema de los demo perros... Encaja en la trama, pero la convierte en una forma fácil de ir evolucionando la historia. En sí la relación que se establece entre Dustin y el demo perro podría o haberse obviado o haberse explotado mucho más, mostrando unas especie de demo perro que puede ser bueno, o hasta que llega a a absorber a Dustin como pasa con Will (Noah Schnapp).

Y ya, para terminar de hablar sobre las tramas secundarias, está la hermana de Once (Linnea Berthelsen). ¿Para qué haces que la temporada empiece con ella si luego va a pasar a ser un personaje irrelevante? Está claro que tiene que aparecer en la tercera temporada (donde, seguro, se explayarán más con el tema y aparecerán más niños con superpoderes), pero aun así creo que podría haber sido mejor la despedida entre ambos personajes (y que hasta hubiese accedido a ayudar a Once si esta se hubiese molestado en explicarle qué estaba pasando).



Sobre los nuevos personajes de esta temporada, creo que son carismáticos pero no terminan de estar a la altura. No os confundáis, Max (Sadie Sink) me encanta, pero creo que no han hecho que el espectador le coja tanto cariño como pasa en la primera temporada con Once.

Y aquí es cuando entra hablar de Once... que es la que más defrauda en esta temporada. Mientras que en la primera era uno de los personajes que más me gustaba, en esta ciertos actos la pintan como una niña un tanto repelente. Encima hacen que tenga celos de Max, algo que podría haber sobrado desde el principio, haciendo que se llevasen bien para que Max dejase de sentir que sobraba en un grupo donde los únicos que parecen hacerle caso son aquellos que quieren algo romántico con ella.


Por lo demás, la temporada ha mantenido el nivel y consigue entretener. No hay momentos míticos, ni frases que identificarán tan bien la serie como los de la primera, pero no defrauda. Sólo nos queda esperar un año más para ver qué le pasara a Will esta vez.




2 comentarios:

  1. Lo he leído un por por encima porque de momento solo he visto el primer capítulo.

    La primera temporada la vi hace poco y me gustó, aunque no me pareció tan genial como muchos decían. Supongo que la culpa fue del hype, porque la historia se desarrolla bastante bien, los personajes tienen su carisma y hay escenas de mucha tensión.

    Dejando de lado las expectativas, creo que la obsesión por hacer miles de referencias a pelis y series de los 80 ahoga un poco a la serie, hay un momento que estas más atento a ver que poster hay en la pared o a cual película te recuerda tal escena que de lo que te cuentan. Al ver el disfraz de cazafantasmas del primer capítulo de la 2ª temporada me pregunté hasta que punto el factor nostalgia tiene la culpa del éxito de la serie y si tendría la misma popularidad sin sus referencias.

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    1. El factor nostalgia es imprescindible en el éxito de la serie (hasta Winona forma parte de ello). Aun así, si hubiese ocurrido en el 2017 yo creo que sería una serie buena que alcanazaría bastante fama, aunque seguramente sin tanto hype.

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